Y después de estos segundos musicales, seguimos.Ha raíz de la entrada anterior (Ver "niños boqueron"), y del comentario que decía que si tuvieramos güevos otro gallo nos cantaría, de la cara de boquerón que se les quedaría a esos padres despreocupados,... me he recordado yo mismo (fíjate, oye) ciertas situaciones vividas, en las que una persona tiene los güevos, la imaginación y el humor suficiente como para tener una salida de este tipo. Aquí hay varias:
*Yo de mayor quiero ser como Guillermo. Este colega y yo, estábamos un día cenando con las familias en un restaurante (del que no voy a hacer publicidad porque no me paga). Al pedir la cuenta, el estacazo era considerable. Nosotros le dimos nuestra parte y Guillermo pago con la tarjeta. Cuando le trajeron el papelito para que firmara, estábamos hablando y el camarero se quedo esperando. El se giro, miro al camarero, miro el recibo. “Ah, que quieres un autógrafo”. Cogió el papel y el boli y puso: “Con todo mi cariño a un gran fan” y firmo.
*Lola es un referente, nuestra guru, nuestra guía. Solo tenéis que ver el manual de lolaismos. Estábamos con ellos en su parcela. Mi flor favorita y Lola se acercaron al pueblo a comprar. Entraron a la frutería y Lola pregunto:-¿Están buenos estos melocotones?-
-No lo se, pero huelen muy bien.-
-Vale, me los llevo, y si salen malos los uso de ambientador.-
*Otra vez con Guillermo. Fuimos de compra a Chicco, porque quería regalar un carro de paseo a unos cuñados suyos que habían tenido un niño. Después de sopesar varios, llamamos a la dependienta y le dijo: “Nos gusta este ¿Nos lo puedes sacar?” “Si, pero solo lo tengo en rojo y en marrón.” Se quedo pensando un rato y dijo “Vale. Pues sácamelo azul.” Con cara de sorpresa, la señorita contesto “Perdone pero no me ha debido entender. Solo lo tengo en rojo y en marrón.” “Ah, Ah.” Se quedo pensando un rato y dijo muy serio “Vale. Pues sácamelo azul.” La dependienta que ya se olía algo “Solo lo tengo en rojo y en marron.” “Ah, Ah.” Se quedo pensando un rato y dijo de nuevo muy serio “Vale. Pues sácamelo azul.” La dependienta comenzó a reírse y solo entonces le dijo “Rojo me vale”.
Seguro que vosotros conocéis mas. Podéis ponerlos en los comentarios.
"Eh tú, boquerón,
nadie te iba a ti a pescar.
Eh tú, boquerón,
sabías por dónde nadar
Eh tú, boquerón,
en ti no cabía el error.
Eh tú, boquerón,
de entre todos el mejor."
Boqueron. Enemigos